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Chat gay chueca madrid porno masturbacion

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un segundo, me acerque, entre, cerró la puerta y en cuanto el pestillo atranco la puerta se dio la vuelta y mirándonos a los ojos, sin decir ni una palabra, nos lanzamos a besarnos, a devorarnos con las bocas. En el fondo sabía que no lo haría, en mi ciudad tenía a mi novio y aquello había sido simplemente una aventura. Entonces si supe su nombre y me quiso dar su teléfono, lo acepte y le prometí que le llamaría. Para ese entonces un compartimento se quedo libre y sonriéndome se guardo la polla, se abrocho el pantalón y se dirigió hacia él, dirigiéndose hacia mí empujo ligeramente la puerta, me observo y me hizo un gesto de la mano invitándome a pasar con. He de decir que no fui con la idea de liarme con nadie, cómo os conté en otros relatos tengo novio y aunque él no estaba ese fin de semana allí, no tenía la necesidad de buscarme un lío ni sexo en otro. Entonces se aparto un poco y me dejó ver una polla completamente empalmada, de unos. Volviendo a besarnos agarro mi polla y me empezó a pajear, haciendo yo lo mismo con la suya, y sin separar nuestras bocas un solo momento llegamos a corrernos casi al mismo tiempo. Yo ya me encontraba que no me importaba nada y pronto me di cuenta que un chico me observaba detenidamente. Estaba concentrado en mis propios pensamientos sin darme cuenta que otra persona había entrado al baño y se había situado a mi lado. Poco a poco se la comencé a chupar, primero un poco, hasta que conseguí alojar sus. Me quedé un parado y me dirigí a los baños. Aspiré y su aroma me embriago más. Comencé a lamer y chupar sus huevos, primero uno luego otro y recorrí toda su verga, cada centímetro de ella y me la metí en la boca, di cabida a su glande mientras jugaba con mi lengua en su prepucio y por debajo. Le hice ponerse de pie y desabroche su pantalón y se le baje hasta las rodillas, acerque mi cara hasta su polla que en estado de reventar amenazaba con destrozar su ropa interior. Sus gemidos eran ahogados por sus dientes apretados pero yo les sentía a través de su pene. Llegamos a la hora de comer, compramos algo y nos fuimos a la casa de nuestros amigos. Él también comenzó a mear pero al rato sus movimientos parecían más los de una masturbación que los de otra cosa.

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Y por último sólo decir que esta, como todos mis anteriores relatos, es completamente real. Con la otra separo mis nalgas y con un dedo busco mi ano, hasta que lo encontró y presiono hasta que entro. Creo que fue esa sonrisa la que me hizo olvidarme ya de todo y estar dispuesto a lo que pasará, pero también era cierto que yo no estaba dispuesto a entrar a ningún tío. De cara era normal, pero tenía un cuerpo de escándalo, fuerte y con unos pectorales bastante marcados dentro de su camiseta blanca ajustada y sin mangas. Llegamos y nos metimos en una discoteca que solemos frecuentar bastante cuando vamos a Madrid. La verdadera videos porno lesbianas bdsm videos sorpresa vino cuando a principios de enero vi a este chico en una serie de televisión emitida por la cadena telecinco para esa nueva temporada, y mis dudas se disiparon al ver su nombre. Así que empecé a estar a mi bola, pero cuando me quise dar cuenta uno de mis amigos había desaparecido, no había rastro de él y el otro se estaba enrollando con otro chico. Cuando sentí que me iba a correr le pedí que parase y me separé. Mis manos se dirigieron rápidamente a su abdomen, con una mano le levanté ligeramente la camiseta y con la otra le acaricié su vientre duro, cada uno de sus músculos que conformaban un cuerpo bien trabajado y la subí hasta alcanzar su pecho, sus pezones. Todo empezó muy bien, éramos unas cuantas personas, a la mayoría las conocía y tenía una buena relación con ellas, y las demás eran bastante agradables, todo en definitiva hacía prever una noche magnifica. Miré de reojo sin mucho entusiasmo cuando me di cuenta que era el tío con el que me había dedicado al jueguito de las miradas en la pista de baile. Yo iba contentillo por el alcohol, pero no me encontraba borracho ni en mal estado (creo que alguno de mis amigos si lo estaba) aunque por efecto de la sustancia si estaba bastante desinhibido. Estuve así un rato hasta que me separo y me puso de pie. Sus manos no permanecían quietas, y recorrían mi espalda, mi vientre, jugaban con mis pezones. Esta aventura me ocurrió hace unos cinco meses. chat gay chueca madrid porno masturbacion

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